La Secundaria 'rural' peligra en más de 350 municipios

  • CCOO pide a Educación que no elimine la ESO de estos colegios

La Educación Secundaria Obligatoria (ESO) está en peligro de muerte en las localidades andaluzas con escasa población. La Consejería de Educación ha notificado ya a algunos de los 354 Semi-D (centros donde se imparte Infantil, Primaria y primero y segundo de Secundaria) que tiene en la región, que su alumnado de ESO será trasladado el próximo curso a un instituto de la población más cercana, pero las comunidades educativas de los núcleos rurales donde se asientan estos colegios no están dispuestas a acatar fácilmente la decisión.

El sindicato Comisiones Obreras ha presentado un estudio en Granada sobre la "importante labor educativa" que desempeñan estos centros, una fórmula heredada del antiguo modelo de la EGB (Logse, 1990) que ha ido sorteando las distintas leyes andaluzas y que, a día de hoy, todavía carecen de regulación.

"Sólo en casos muy excepcionales, las ratios de las unidades de los centros Semi-D superan la establecida por la normativa", resaltó ayer la responsable de Enseñanza Pública de CCOO en Granada, Marta Pérez. Según el informe, un 74% de estos colegios tiene menos de 20 alumnos de Infantil y Primaria por aula (siendo un 1% los que llegan a 25) y un 66% cuentan con esta atención personalizada en los cursos de ESO (sólo un 4% supera los 25 alumnos).

En el sindicato de enseñanza apuntan que estos centros presentan un mayor porcentaje de abandono escolar en niveles no obligatorios, que es cuando el alumnado tiene que desplazarse a otros núcleos urbanos para continuar sus estudios. "El déficit social y cultural que hay en las zonas rurales es equivalente al de las zonas marginales de las grandes urbes -dice Pérez-, así que la Junta debería dedicarles una mayor asignación presupuestaria".

Sin embargo, la mayoría de los centros rurales poseen una única línea (un grupo por curso) y, aunque CCOO asegura que no se necesita compartir distintos niveles en un mismo aula, la realidad es que muchos de los Semi-D cuentan con sólo dos o tres alumnos en una clase, un lujo que la Administración no puede financiar.

Otro de los aspectos analizados o es el relativo a la docencia -la mayoría de los colegios poseen entre 13 y 18 profesores-, pues el 25% de los enseñantes adscrito a un Semi-d es itinerante (un 16% imparten ESO) y el 27% es compartido entre varios centros.

Lo que más preocupa es que "el 90% de los maestros que imparte algunas horas en Secundaria no cobra el complemento", que "la dirección recae en docentes adscritos a Secundaria" y "la coordinación entre los centros Semi-d y los institutos es ocasional".

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