Secuestran y matan a un abogado de Torremolinos para robarle 600 euros

  • El cadáver de Salvador Andrés Reina fue encontrado ayer con un tajo en el cuello dentro del maletero de su coche.

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El cadáver de Salvador Andrés Reina -un abogado de Torremolinos (Málaga) cuya desaparición fue denunciada el sábado por su familia- fue hallado ayer al mediodía en el maletero de su coche en las inmediaciones de la estación de autobuses de la capital. El cuerpo presentaba signos de violencia. El móvil del crimen habría sido aparentemente el robo, ya que en su cuenta bancaria hay dos extracciones posteriores a la desaparición que suman 600 euros. Ayer, la Policía detuvo a un hombre por su presunta implicación en los hechos. Se trata de P. R. B., un ciudadano alemán de 50 años. Fue arrestado "por su presunta implicación con los hechos", según informó la Comisaría Provincial, que detalló que la investigación sigue abierta porque continúan "las extensas pesquisas para el total esclarecimiento de lo acaecido".

Los agentes encontraron el coche del letrado en la calle Ramón Alarcón, una callejuela del Paseo de los Tilos, sobre las 12:30. El cadáver estaba en el maletero del vehículo, un BMW de color azul. El cuerpo presentaba "evidencias de haberse producido una muerte violenta". Tenía un corte en el cuello. En el maletero también fue hallada una sierra. Los agentes acordonaron la zona y durante casi cuatro horas, efectivos de la Policía Científica estuvieron recogiendo pruebas.

El abogado salió el viernes de casa y se dirigió a su despacho en la calle Martínez Maldonado, en la capital. Ese día desapareció. Su familia interpuso la denuncia el sábado. A partir de ahí se inició una intensa investigación policial para dar con su paradero.

Según el Colegio de Abogados, el letrado atendió en su despacho "a un desconocido que resultó no ser un cliente, sino un ladrón y un asesino". Compañeros de profesión de Reina apuntaron que el arrestado habría acudido antes a otro abogado que no quiso llevarle un asunto y lo reenvió al despacho del fallecido.

Aparentemente, lo secuestró y se lo llevó en el coche del propio letrado. Tras la denuncia de la desaparición interpuesta por la familia, la Policía siguió la pista de las tarjetas bancarias. Los agentes analizaron entonces las imágenes de las cámaras de seguridad de las sucursales donde se utilizó una tarjeta. En las grabaciones podía verse a un hombre corpulento, de tez y cabello claro, cuya descripción coincidía con la del supuesto cliente que acudió el viernes al despacho.

El lunes, el decano del Colegio de Abogados, Manuel Camas, envió un correo urgente a los letrados malagueños con las fotografías de las cámaras de seguridad en las que aparecía el hombre ahora detenido.

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