Innovación contra la crisis

  • El encuentro se produjo la semana pasada, con motivo de una visita del vicepresidente de Intel a Málaga para dar una conferencia en el Foro Mediterráneo. Estos dos ingenieros, que se conocen desde hace casi 30 años, dialogaron sobre la innovación, la crisis y el futuro

-El nuevo presidente andaluz ha puesto el énfasis en la educación.

Christian Morales. La gran innovación empieza en la enseñanza, que es la base de toda sociedad. El profesor debe tener el contenido al día, adaptado a la audiencia.

felipe Romera. Lo que estás planteando es un cambio cultural. No es sólo poner PC en los colegios, que en Andalucía ya se hace. Además, hay que formar a los profesores.

Morales. Y no todos los alumnos tienen la misma facilidad ni el mismo ritmo para aprender. Y la tecnología les permite adaptarse y seguir la asignatura al ritmo que precisen.

-¿Es importante el liderazgo político para marcar prioridades?

Morales. El primer ministro portugués, Sócrates, ha decidido que todos los alumnos de 6 a 10 años van a tener un PC pequeño. Un ordenador con mucho contenido, que les permite estar conectados con sus profesores, tener aplicaciones interactivas, y complementar la enseñanza tradicional. Ese mensaje viene de la administración.

-¿En este campo qué diferencias fundamentales hay entre la sociedad europea y la americana?

Morales. En el campo de la educación, hasta la edad del Bachillerato, estamos mucho más avanzados que en Estados Unidos. Cualquier país europeo. En la Universidad es donde después cambia el panorama; y en las especializaciones, que también son diferentes.

-¿Ha habido en España ejemplos de partenariado público-privado?

Morales. Ha habido una iniciativa que se llama redes.es destinada a reducir la brecha digital, que ha sido un éxito. Francia ha tenido su programa un café por día, que por el precio de un café al día disponías del mejor dispositivo de acceso a internet, con tecnología móvil centrino [tecnología wi-fi lanzada por Intel en 2003]. Han equipado a casi todos sus universitarios con dispositivos de acceso a internet de banda ancha. En Italia le llamaron un cappuccino por día, y también lanzaron su programa los ingleses, los nórdicos, países de Oriente Próximo, Rusia o Ucrania. En todos los casos es partenariado público-privado.

Romera. Aquí en Andalucía, hemos desarrollado un programa para cambiar la cultura de las TIC [tecnologías de la información y la comunicación] en las microempresas, que se llama Novapyme. Con pequeños procesos, como la firma electrónica, un antivirus, un backup [copia de seguridad], cosas sencillas, hemos dado saltos importantes. El uso de las tecnologías de la información no es como el teléfono móvil, sino que tiene barreras. Ir formando con microservicios a estas empresas, es importante en la transformación hacia esa cultura de la innovación.

Morales. Ése es un programa que enseña a las pymes a dar un mejor servicio a sus clientes, que es al fin y al cabo lo que cuenta. El gran desafío para una pyme hoy día, con un entorno que evoluciona rápidamente, es tener un staff que pueda aprender a aprender, para poder estar por delante de su competencia. Y no hay que olvidar que las pymes son las dos terceras partes de todo el empleo de Europa.

-Intel está invirtiendo en energía.

Morales. Nosotros estamos invirtiendo mucho en energías limpias. Eso empieza en los diseños, para que sean más eficientes y consuman menos energía. Internet sigue creciendo. Hoy tenemos 1.200 millones de personas conectadas en internet y podemos pasar a 4.000 millones en los cinco o diez años, depende de los países emergentes. Hay que poner en marcha infraestructuras de banda ancha.

-Es una de las cuestiones imprescindibles para el desarrollo de África, como en el pasado el ferrocarril.

Morales. Es un elemento clave para que tengan acceso al conocimiento y desde ahí puedan innovar por ellos mismos. Y todo eso se tiene que hacer con un respeto al entorno y la mayor eficacia energética posible. Sabemos que la estructura de internet se tiene que quintuplicar en 10 años, pero con las nuevas tecnologías, podemos tener cada vez más capacidad, pero con un ahorro energético.

Romera. Es otra ley de Moor. Esta ley dice que cada 18 meses en un espacio de silicio se puede poner el doble de transistores. Lo que significa que desde el año 68, que se creó Intel, en el mismo espacio en el que cabía un transistor se ha pasado a un millón. Christian plantea eso mismo respecto a la energía: que además de meter más transistores, consumas menos.

-¿Hay algún ejemplo que sirva de referencia a los andaluces?

Morales. En Intel hemos hecho inversiones en paneles solares, fotovoltaicos y térmicos, y en la distribución de electricidad.

Romera. Christian parece que está contando la estrategia de Andalucía. Aquí se lideran inversiones en energías renovables: eólica, termosolar, fotovoltaica.

-En Andalucía seguimos en la cola en PIB per cápita. ¿Qué nos falta para dar un salto de desarrollo?

MoraleS. En los años 80 se diseñaron en Málaga, por primera vez en el mundo, sistemas de conmutación de paquetes de datos en microprocesadores, lo cual abarataba las soluciones y las hacía asequibles a centenares de miles de personas. Fue una piedra angular para reducir la brecha digital.

Romera. Era un proyecto de conmutación de paquetes para Telefónica, que desarrollamos en Secoinsa y Fujitsu. El Tesys fue líder antes de la aparición de Internet.

Morales. Es una semilla que hubo aquí en Andalucía. El tema es cómo escalarlo y que se construyan en millones de unidades.

Romera. En el PTA después de años de experiencia, sabemos hacer empresas capaces de facturar decenas de millones de euros. Tenemos varias que facturan de 10 a 100 millones de euros. Lo que no sabemos hacer todavía es empresas que facturen centenares y miles de millones. Estos son los elementos que cambian la economía de una región. Cuando creas ese tipo de empresas, aumenta el empleo cualificado, la calidad de vida. Es la forma de transformar Andalucía.

-¿Cómo se fomentan vocaciones empresariales?

Morales. Andalucía está más poblada que Suecia o Finlandia que tienen varias empresas que facturan 30.000 millones de euros a nivel mundial. ¿Por qué una empresa así no puede surgir en Andalucía?

Romera. Porque hay barreras.

-El dominio del inglés, por ejemplo.

Romera. Sin inglés no se puede ser global. Se están haciendo esfuerzos en Andalucía para que el inglés sea un segundo idioma. Pero se necesita tiempo para poderlo lograr. Los ingenieros que nos demandan son ingenieros con inglés. Un ingeniero sin inglés no es ingeniero. Le falta tanto, como poder comunicarse en un mundo global.

Morales. El mercado no habla otro idioma. Pero aparte de esto, creo que falta movilidad. El entorno aquí es muy agradable, pocos se mueven y viajan alrededor del mundo. Y también falta atraer talento de otras regiones del mundo.

Romera. Eso está cambiando. Aquí en Málaga, cuando empezó la Escuela de Ingenieros de Telecomunicaciones, los telecos se iban a Madrid o Barcelona. Ahora hay trabajo para toda la gente que sale de aquí e incluso traemos más. Y la capacidad de atraer talento es la capacidad para crear empresas.

-¿Hay un modelo europeo de parques tecnológicos y un modelo americano?

Morales. En Estados Unidos la diferencia es que hay una mayor presencia de capital riesgo que en Europa. Y el capital riesgo no sólo te aporta la financiación, sino también especialización en creación de marca, en gobernanza, en cómo gestionar el conocimiento y utilizar las tecnologías, para que sean una ventaja competitiva. Y las empresas escalan más rápidamente.

Romera. Una de las razones por las que nosotros no sabemos hacer empresas que facturen centenares de millones de euros es porque el capital riesgo en los parques no se ha desarrollado. Si quieres hacer crecer a tu empresa con tus recursos o los que generas con tus ventas, el crecimiento es mucho menor que si en un momento se le inyecta un capital importante.

Morales. En España la inversión en I+D es el 1,2% del PIB. Y cerca del 2% en la Unión Europa, que no llega al 3% que tenemos en los objetivos de Lisboa [acuerdos del Consejo Europeo de marzo de 2000 para el año 2010].

Romera. En España estamos en un 1,2%, la mitad es I+D pública y la otra mitad es privada. Y en Andalucía la privada es menos de la mitad. Un país es claramente innovador cuando la I+D privada supera en dos tercios a la pública. Nuestra rémora es que nos falta esa conexión con la I+D privada. El problema de España es que para alcanzar los objetivos del 3% de Lisboa, la I+D pública hay que multiplicarla por 2 y la I+D privada por 4.

-¿Cuál es el porcentaje de éxito de las inversiones del capital riesgo en empresas en Estados Unidos?

Morales. Uno de cada cien se convierte en un éxito bueno. El 50% recupera más o menos la inversión y el resto desaparece.

Romera. El tema es que hay que tener muchos proyectos para que funcione el capital riesgo. Ahora mismo hay en los parques tecnológicos españoles unas 600 empresas menores de tres años. De esas 600 nos saldrán diez buenas, pero hay que tener 600 para que salgan las diez buenas. Por ejemplo, en el PTA nos sale una empresa buena al año, una de decenas de millones de euros de facturación. Y es un problema de número de proyectos, tenemos poca iniciativa empresarial. Y luego la gente comete el error de creer que porque tiene una idea le tienen que dar dinero.

Morales. En Estados Unidos la administración pública no subvenciona un producto o una solución, lo compra cuando está hecho.

Romera. Es la gran diferencia. El principal modelo de Estados Unidos es la compra pública de tecnología. Seguro que si preguntas a cualquier empresa andaluza si prefiere que le den subvenciones para desarrollar un producto o que le compren el producto terminado, el 100% te dirá que le compren el producto. Lo que pasa es que en Europa no hemos sabido desarrollar la compra pública de tecnología, para el desarrollo de la I+D.

-¿Cómo saldremos de la crisis?

Morales. En la mayoría de los países el 70% de la economía está generado por el consumo interno. Saldremos de la crisis cuando tengamos mejores productos que la gente quiera comprar. Y no podemos dejar de innovar. El gran dilema para los gobiernos es ¿hago más puentes, carreteras y obra pública que genera empleo a corto plazo? o ¿hago un equilibrio entre el corto, el medio y largo plazo? Siendo el medio y largo plazo la enseñanza y la investigación.

Romera. En el mundo que viene nada será igual. Las crisis son los momentos para la innovación, en producto, empresas y estrategia. Pero la idea de innovación tiene que dejar de ser un discurso político y pasar a la cultura de las empresas.

-¿Dónde está el futuro de Andalucía en esta coyuntura?

Morales. Ésta es una región con historia, riqueza cultural y natural. Buen nivel de enseñanza, buen liderazgo, lo que necesita es dar un salto cuantitativo en cuanto al semillero de empresas y las que se están consolidando, hacerlas mundiales. Mucha gente quiere venir a vivir a Andalucía, la población seguirá creciendo. ¿Cómo se convierte en una región líder en producto per cápita? Con la innovación.

Romera. La receta es fácil de decir y muy difícil de hacer: innovación. Innovar en lo tradicional, como la agricultura, la construcción y el turismo. Y fortalecer las empresas con talento andaluz y talento de fuera. Y ojalá que seamos capaces de crear en Andalucía empresas que facturen miles de millones de euros, como ocurrió en Silicon Valley. Cuando aprendamos a hacer eso, Andalucía habrá cambiado.

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