El caso de la menor muerta en huelva El principal implicado fue interrogado tres días después de la desaparición

La Guardia Civil detiene al presunto asesino de Mari Luz en Cuenca

  • Santiago del Valle declara que la niña murió por accidente al caer por la escalera · El arrestado sufrió una condena por abusos a su hija de cinco años, hechos por los que acusó en falso al profesor de la niña

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La Policía Nacional no le ha perdido la pista ni un solo día desde que el pasado 13 de enero desapareciera la pequeña Mari Luz, a escasos metros de su casa en la barriada onubense de El Torrejón. Santiago del Valle García (52 años), el único sospechoso desde el primer momento (con antecedentes por pederastia) y al que se llegó a retener y a interrogar en Granada a los tres días de la desaparición, fue detenido en la estación de autobuses de Cuenca como presunto autor de la muerte de la niña. La pareja llegó a la provincia pocos días después de la desaparición y se instaló en la localidad de Pajaroncillo, de 50 habitantes.

El equipo de la Policía Judicial de Huelva ha seguido los movimientos de Santiago y de su mujer, Isabel, y a primera hora de la mañana del pasado martes 25 de marzo, procedían a su detención. En el mismo acto fueron detenidas su esposa, y una de sus hermanas, Rosa, que convivía con el matrimonio en la casa familiar ubicada en la Avenida de las Flores de El Torrejón.

A lo largo de más de 24 horas de un duro interrogatorio en las dependencias policiales de Cuenca, Santiago dio distintas versiones de lo que sucedió aquella tarde.

Ayer, primero saltaba la autoinculpación del presunto asesino, que se había derrumbado en el interrogatorio. Después, se retractaba de la confesión y admitía que Mari Luz había muerto en su presencia pero achacaba la muerte de la niña a un accidente, al manifestar a la Policía que "se cayó por las escaleras", caída que situó incluso en el primer tramo de subida del edificio. El detenido añadió que la pequeña falleció al golpearse la cabeza en esta caída y aunque en algún momento llegó a decir que Mari Luz entró de forma voluntaria en el portal de la casa de los hermanos del Valle, posteriormente dejó entrever que utilizó algún tipo de engaño para conseguir que la pequeña atravesara aquella puerta de la que no pudo salir con vida. Del Valle ha asegurado que después de fallecer la pequeña usó un carrito de la compra (que no ha sido hallado por la Policía) para trasladar el cuerpo donde lo abandonó, una localización que no ha llegado a concretar.

No se trata de la primera vez que Santiago del Valle se enfrenta a la Justicia, ya que parte de sus antecedentes están relacionados precisamente con abusos a menores, incluidos a su propia hija cuando esta contaba cinco años. Los abusos se cometieron en 1998 con el conocimiento de la madre, sin embargo ambos, que entonces vivían en las Tres Mil, acudieron a Canal Sur a denunciar los abusos y culpar de ellos a un profesor de la niña en el colegio Almutamid de Sevilla. Finalmente los tribunales retiraron la tutela de la menor al padre y condenaron a Del Valle por los abusos. Además, antes de vivir en Huelva, tuvo otra orden de alejamiento de una menor en Gijón con la que mantenía contactos por internet.

En enero, los investigadores tuvieron que dejar en libertad a Santiago del Valle tras interrogarlo en Granada, porque tenía una coartada para toda la tarde de aquel 13 de enero. Su mujer primero le guardó las espaldas pero más tarde admitió que justo en la hora en la que se sitúa la desaparición de Mari Luz (sobre las 16:30) y en un tiempo posterior, su marido no estuvo en la casa ni estuvo con él. Isabel ha quedado en libertad con cargos y fuentes consultadas por este diario señalaron que una hermana de Santiago, Rosa, se mantiene en que no sabe nada (pese a haber estado en la casa) y continúa detenida.

Las dos autopsias practicadas a a la niña tras el hallazgo de su cadáver en la confluencia de los ríos Tinto y Odiel el pasado 7 de marzo, indican que la pequeña tenía, al menos, dos golpes en su cuerpo: uno en la cabeza y otro en el tórax. Sin embargo, las pruebas señalan que estos golpes no fueron mortales y que Mari Luz murió por sofocación (asfixia).

Todo parece indicar que Mari Luz fue arrojada cerca del Tinto en las horas posteriores a su muerte y que allí estuvo hasta su localización. Descartada una mayor presencia de determinados metales (tanto el Odiel como el Tinto tienen contaminación por metales pesados), el estudio de las arenas y fangos tomados de la ropa que llevaba puesta la niña cuadran con las existentes en la zona del Estero del Rincón, donde los investigadores volvieron tras el hallazgo del cadáver, lugar en el que probablemente Santiago abandonara el cuerpo sin vida de la pequeña. La niña no fue enterrada en el estero pero su cuerpo estuvo dentro y fuera del agua hasta que la marea la arrastró.

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