Griñán intentará traerse más dinero de Madrid para su Andalucía Sostenible

  • Quiere sacar el "máximo" de los 20.000 millones del Fondo de Economía Sostenible del Gobierno en la Conferencia de Presidentes del lunes · Duro careo con el líder del PP a cuenta de la deuda histórica

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Cuando el ex presidente andaluz, Manuel Chaves, acuñó el término Segunda Modernización, se impulsó la celebración de un macroforo científico, tecnológico, universitario y económico. Sus conclusiones sirvieron para diseñar una nueva estrategia para avanzar hacia una sociedad del conocimiento, más emprendedora e igualitaria. Ahora lo que hay sobre la mesa es la Andalucía Sostenible. No ha tenido más foro que el que el diálogo de la Junta con los agentes económicos y sociales, que acaba de concretarse en el VII Acuerdo de Concertación Social, y en el que, como insiste una y otra vez la Junta, está la estructura de ese plan. Sin embargo, no es del todo así. Ayer, en la sesión de control al Gobierno en el Parlamento, IU quiso recordarlo: existe desde este verano un documento en el que, además de la concertación, hay una hoja de ruta más amplia y con cifras concretas.

Su coordinador regional, Diego Valderas, quiso que el presidente autonómico, José Antonio Griñán, avanzase algo más sobre aquel informe, resultado del trabajo conjunto de varios meses entre el Gobierno central y la Junta. No lo consiguió del todo, tal vez, porque haya quedado obsoleto ante el agravamiento de la crisis y porque lo más llamativo se medía en euros: el apoyo financiero que debería llegar del Gobierno central a Andalucía, a través del Fondo de Economía Sostenible, estaría entre el 1,5 y el 2% del PIB andaluz cada año, es decir, unos 3.500 millones anuales (el objetivo eran 35.000 millones para el nuevo decenio). Un dinero que iría a ayudas reembolsables para nuevos sectores económicos, con un plazo de aplicación de entre 10 y 15 años, y uno de devolución de entre 35 y 50 años.

Lo único que Valderas logró arrancar de esa "nebulosa" de la Andalucía Sostenible a Griñán fue que, en la Conferencia de Presidentes del próximo lunes en Madrid, tratará de arañar todo lo que pueda de ese fondo estatal. "Vamos a presentar proyectos suficientes para que, en cuanto se abra la ventanilla, optar a esos 20.000 millones que se van a destinar a la estrategia de competitividad y de economía sostenible", puntualizó.

A lo mejor, hay coincidencia entre lo que consigue y lo que debería llegar según ese borrador, que situaba a Andalucía como territorio experimental para asentar las bases de un cambio de modelo productivo. Pero Valderas mostró abiertamente su "desconfianza" y reclamó ya de antemano que se intente llegar a ese 2% del PIB ya recogido en el documento. Algo de lo que Griñán se quiso desvincular por completo, hasta el extremo de cuestionar al líder de IU por qué le mencionaba ese dinero. Defendió que los primeros pasos para esa Andalucía Sostenible cuentan con recursos suficientes gracias los 19.000 millones que llegarán a través de las 351 medidas del VII Acuerdo de Concertación y los Presupuestos andaluces de 2010, aparte de lo que se pueda traer de Madrid.

Esta actitud huidiza de Griñán con Valderas, no se repitió en su posterior careo con el presidente del PP, Javier Arenas, que bajo la fórmula de interpelación sobre cohesión y solidaridad, lo que hizo fue sacar a relucir la deuda histórica. El combate dialéctico fue duro. El popular quiso atacar por unas "cuentas claras" en las que los 784 millones de la deuda del Gobierno con Andalucía se convierten en "dinero cero" para educación y sanidad, pero sí en solares para 3.000 viviendas de renta libre. El presidente andaluz le rebatió con sus ocasiones perdidas: las tres consultas con las urnas que le han sentando en la oposición y cuando no pagó la deuda histórica estando al frente del Gobierno central. "¿Quién traicionó a Andalucía, señor Arenas?" , le espetó.

La respuesta del aludido fue contundente: "Señor Griñán, deje usted la Presidencia porque no contesta ni una sola vez a este Parlamento, y lo que hace es interpelar a la oposición". Una frase que bien recordó a la estrategia verbal de tiempos anteriores del PP en el Congreso de los Diputados.

La línea del líder popular también estuvo centrada en explotar la comparación con Cataluña. Frente al "silencio" y "entreguismo", Arenas recordó que hay quienes son más reivindicativos y y sí les llega liquidez desde el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero, pasando la Junta de ser un "gobierno de confrontación a uno de rendición" y Griñán un presidente que "traga una infamia" para devolver el favor de haber sido nombrado a dedo y para alcanzar la secretaría general del PSOE-A.

Después de tirar de ironía y hemeroteca de para ayudar al PP a completar los recursos que ha anunciado ante el Tribunal Constitucional y al contencioso-administrativo, Griñán lamentó la falta de propuestas de Arenas, al que sólo quiso reconocer una: "Su alternativa al pago en especie de la deuda, es no pagarla".

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