EL CGPJ nombra una juez de refuerzo para el juzgado de la operación Astapa

  • El despacho del titular que lleva este caso de corrupción urbanística ha sido forzado

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) nombrará mañana a una magistrada de refuerzo para que se incorpore al Juzgado de Instrucción número 1 de Estepona, encargado, entre otros asuntos, de la instrucción del caso Astapa. El nombramiento recaerá sobre la juez Virtudes Molina, que ya estuvo con anterioridad destinada en este órgano judicial durante uno de los periodos en los que el juzgado disfrutó de refuerzo.

El presidente de la Audiencia de Málaga, Francisco Javier Arroyo Fiestas, ha confirmado la designación de Virtudes Molina y ha explicado que a partir de ahora el juez titular, Jesús Torres, se encargará especialmente, aunque no con carácter exclusivo, de las investigaciones de Astapa. Esto significa que el peso del Juzgado de Instrucción número 1 recaerá en gran medida en la juez de refuerzo.

Las medidas de apoyo al juzgado que instruye la causa por la presunta corrupción política y urbanística en el Ayuntamiento de Estepona coincide con el allanamiento que ha sufrido este órgano judicial y que el juez titular ha comunicado al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. Según fuentes judiciales, desconocidos han forzado en varias ocasiones el despacho del magistrado y han llegado a revolver entre la documentación del caso Astapa, aunque no se ha perdido ni deteriorado ningún expediente.

La llegada de un juez titular el pasado mes de julio y la incorporación ahora de una juez de refuerzo han puesto fin a la precariedad que ha sufrido este juzgado durante meses. La juez Isabel Conejo estuvo al frente del del Juzgado de Instrucción número 1 de Estepona durante nueves meses hasta que en diciembre de 2008 pasó a ser titular del número 5 de esta misma zona. El CGPJ convocó la plaza pero únicamente se presentó una candidata: Marina del Carmen Palomo Moreno, titular del Juzgado mixto número 3 de Martorell (Barcelona). Su nombramiento estaba a punto de publicarse en el BOE cuando el órgano de Gobierno de los jueces dio marcha atrás al entender que esta juez debía permanecer en Martorell para concluir una investigación en la que estaban implicados 10 guardias civiles en el robo de 400 kilos cocaína en el puerto de Barcelona. Así que el sillón del juez de Astapa volvió a quedarse vacío, hasta que finalmente, pudo cubrirse la vacante el pasado verano.

Estas circunstancias han provocado que un procedimiento de la complejidad y magnitud de Astapa haya funcionado a trompicones en un juzgado que, además, sufre una gran sobrecarga de trabajo.

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