Muerte y desamor marcan el inicio de la competición nacional

  • El acento español se escuchó ayer de forma predominante donde se pudieron ver cortos de animación y algunas historias reales

En un bote subidos, contando algunos de los secretos de su oficio y bajo la oscuridad de la noche. Un cortometraje sobre pescadores fue una de las nuevas proyecciones que se emitieron en la inauguración del Certamen Nacional de Vídeo que fue presentado por Remedios Serrano.

El primer corto que se proyectó fue El amor dura 27 planos, de Diego Pérez e Ignacio Bernal, donde se mostró mediante una cama y una pareja como empezaba y se degradaba el amor. Una imagen de la mujer cerrando la maleta marca el fin de la relación.

O pintor de Ceos es una animación de Jorge Morais que ha sido el corto más largo de la sesión con 20 minutos. La muerte de una hija y la añoranza de un padre convierten a este corto en una deliciosa proyección.

El aniversario, de Nayra y Javier Sanz, muestra como la muerte de un ser querido no se olvida tan fácilmente y deja marcado a la persona.

Hombres de sal es el corto malagueño que muestra una jornada en la mar con unos pescadores que cuentan algunas de sus peripecias diarias. Manuel Jiménez se subió al escenario para presentar la proyección: "Hace unos meses lo llevé a Cádiz y lo sintieron muy cercano. Espero que os guste aquí también".

El quinto corto fue Disculpen las molestias, de Nuria Gil y Baltasar Rodes, donde un hombre con traje de chaqueta mendiga en un metro para mantener el alto nivel de vida que lleva.

Homeland, de Juan de Dios Marfil, es una animación trazada con unas líneas sencillas y con música que toca la fibra sensible. Algunos de los asistentes soltaron unas lagrimillas por la emotiva historia.

Una historia de amor donde la trayectoria profesional del hombre marca el curso de la trama. Un viaje a Chicago y una futuro por delante son algunas de las claves de Microfísica, de Joan Carles Matorell.

Beware! The Killer!, de Jesús Hernández, fue el corto con menos duración de la proyección de dos minutos. Una máquina para detectar la infidelidad es la auténtica protagonista de la historia.

Barcelona Venecia, de David Muñoz, mostró una forma de viajar de un lado a otro sin utilizar ningún tipo de transporte. De esta forma, concluyó la primera sesión del Certamen Nacional de Vídeo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios